UN SON A HELIO OROVIO

1a Parte

Por: Ricardo R. Oropesa.

 

La realidad es que no sabría catalogar a Orovio, si como un maestro, o como un musicólogo, o un investigador, todo ello le vendría bien sin exageración, aun cuando muy necesaria fue su existencia, estoy seguro le gustaría le recordaran sencillamente como músico.
En ocasiones la profesión de músico es ingrata o parece muy sencillo para tanto talento pero a Orovio le gustaba así, pues como nadie comprendía la grandeza de la música, vivía como un músico, era bohemio, le gustaba el ron, se desvivía por las negras, bailaba rumba, son, cha cha chá, boleros y siempre cargaba con su sapiencia a todo lugar presto a conversar, hacer anécdotas, historias, repartir sonrisas y jaranas, en fin, ¡coño! Era un cubano.

Helio Orovio enseñando como se baila el son a Raul Acea, contrabajista del Septeto Nacional de Cuba - Mayari 2005.

 

Sí un puro cubano, aunque no recuerdo haberlo visto fumar tabaco, pero de cualquier manera imperfectamente cubano, porque no somos prefectos, tenía sus defectos: se marchaba de las fiestas y actividades sin despedirse, cuando menos te imaginabas se había marchado solo y sin explicaciones, se ponía molesto cuando le guataqueaban y le alababan mucho sus conocimientos; Siempre que hablabas con él te ponía tareas, él daba por sentado que después de hablarte te había convencido y lo mas curioso es que los interlocutores cumplían y al volver a verte te preguntaba y disertaba sobre la cuestión pero tenía el cabrón defecto de escucharte y afirmarte: “tu sabes que me dejaste pensando la última vez que …” y arremetía con toda su sabiduría. Por eso es que cuantas veces nos veíamos o tropezábamos por azar no teníamos para cuando acabar.

El primer encuentro.


Aun recuerdo cuando en el II Evento Teórico sobre el Cha cha chá “Enrique Jorrín” en la Habana Vieja, 2003, presenté una ponencia sobre la Orquesta América, creadora del Cha cha chá, apoyado por el documental “50 años bailando cha cha chá: orquesta América” que habíamos realizado con Jill Hartley, y entre los asistentes no era bien recibida mi aseveración de que Ninón y su orquesta América era los verdaderos creadores del Ritmo Cha cha chá y no Jorrín como todos aseguraban, en ese momento se desató la polémica y los cuestionamientos a esta afirmación y después de unos debates, levantó la mano y pidió la palabra un señor canoso, sobre lo bajo, delgado y con rasgos de gallego con bolchevique acicalada de medio lado y sentenció: “Señores, de qué estamos hablando, todos sabemos que Jorrín no creó el Cha cha chá y eso no le quita mérito al gran Jorrín, ¿hasta cuándo vamos a seguir con la historia mal contada?, miren … - y realizó una exhaustiva explicación de cómo surgió el disputado ritmo y al concluir solícitamente dijo – entonces vamos a darle al ponente un aplauso por su valentía y darle la bienvenida a este joven doctor que sabe argumentar lo que ha dicho.” De más esta decir como me sentí al escuchar aquellas palabras de un desconocido, era como una mano de ayuda en medio de una tormenta, pues estaban en el público renombrados investigadores cubanos, como José Reyes Fortún (Pepe Reyes), Danilo Orozco, Radamés Giró, Raúl Martínez, Aldo Vaquero y otros muchos, músicos y cultivadores del género. Al concluir el evento, durante el brindis acostumbrado, alguien me dijo, compadre ese es Helio Orovio, se me acercó y sus palabras fueron: “Bienvenido doctor, nosotros somos luchadores usted es un científico” a lo que asombrado le respondí, no maestro estoy empezando en este mundo de la música, solo soy el representante de la Orquesta América y quiero difundir la gran historia que tiene la orquesta y Ninón.

Este fue mi primer encuentro con Orovio y es que era así de inmenso, justiciero y revolucionario, no le importaba la posición, ni los méritos de nadie, era amigo de la verdad y de las causas justas, para él todos los músicos y artistas tenían importancia, tal es así que no se conformó con escribir sobre algunos en particular, sino que quiso con su “Diccionario Técnico y Biográfico de la Música Cubana” incluirlos a todos y de este modo cuando se publicó y ganó fama internacional, no se cansaba de repetir que había que aumentarlo, seguir incorporando nuevos datos y talentos artísticos, todos los días.

Helio Orovio

 

Continuarà......