PALMIERI - EL LABRADOR

Por: Carlos "cheché" Durán

 

Siempre he tenido el deseo de compartir mis sentimientos hacia la música y también algunas experiencias que a través de los años he podido recolectar, por eso cuando Robert me propuso escribir una columna para Sonfonía no lo dudé un minuto y aquí estoy. Por suerte coincidió esta invitación con la visita del Maestro Eddie Palmieri al sur de la Florida donde la diáspora latina lo esperaba tras su ausencia de años. La cita coincidió con el decimo quinto aniversario del fallecimiento de Héctor Lavoe (algo que siempre es importante recordar). Sucedió el pasado 29 de Junio en el Coral Springs Center for the Arts en el final de la celebración de la Fiesta Boricua.


Eddie Palmieri es un músico muy cuidadoso en escena y sobre todo cuando se trata de presentar en su nomina al responsable de cada instrumento. Palmieri ha tenido a través del tiempo la cualidad de rodearse no solo de los músicos más destacados del ambiente sino un infalible olfato para descubrir talentos los cuales terminan graduándose con altos honores de su escuela. Vieja cualidad del maestro si escarbamos en su historia cuando inició su banda La Perfecta, recogiendo el grueso de músicos de las descargas que organizaba junto a George Castro y Barry Rogers por allá en los albores de los 60’s, mezclando su coctel con la iniciativa juvenil de figuras que adquirieron nombre gracias al paso por su banda. La mejor prueba de esto es el ingreso de Ismael Quintana a la orquesta original muy joven e inexperto, solo un olfato musical como el de Eddie Palmieri podría confiarle la voz principal de su proyecto y convertirlo en leyenda. El mismo Quintana algún día me comentó que cuando llegó a ensayar por primera vez con esta potente banda se sintió como “una semillita en el medio del mar”.


Eddie Palmieri – Carlos ‘Chechè’ Durán (sonfonia.com USA)

 

Podríamos agregarle otro nuevo título a Palmieri de los tantos que le han otorgado: El mesías, el batracio, el sol… Etc. Yo propongo “El Labrador de la Salsa” Porque cada semilla que sembró, germinó y dio sus frutos en esta música. Hablo de Ismael Quintana, Los Hermanos González, Lalo Rodríguez, Nicky Marrero, Alfredito de la Fe, Giovanni Hidalgo, David Sánchez, Richie Flores o Paoli Mejías. Sin duda algunos de los músicos más sobresalientes del sonido latino de estos tiempos, en su momento fueron jóvenes figuras que llegaron a graduarse en la Orquesta del maestro.


Adicional a su facilidad para encontrar el talento en jóvenes figuras está otra particularidad. Asistir a un concierto de Palmieri es ver en escena a los que saben de esto instrumento por instrumento, siempre fue así. Respaldando a los jóvenes han estado a través del tiempo los profesores que buscaban hacer su doctorado en esta escuela. Es por eso que: Víctor Paz, Barry Rogers, Juancito Torres, Polito Huertas, Cachao, Manny Oquendo, Chocolate, Eladio Pérez, su maestro Bob Bianco y hasta su hermano Charlie, son solo algunos de los tantos músicos que engrosaron y exaltaron las filas de la orquesta de Eddie Palmieri.


Eddie Palmieri y Su Orquesta.- Coral Springs Center for the Arts.

 

Hoy a más de 50 años de su carrera artística podemos seguir disfrutando de estas y de todas sus cualidades. El pasado 29 de Junio Palmieri volvió a desatar sus afamadas y legendarias destrezas pianísticas, su peculiar estilo Palmeriano con todas sus sincopas, acordes y disonancias, su vigencia no tiene expiración y se encuentra en medio de una gira que lo llevara por varios países de Latinoamérica y ciudades de Los Estados Unidos. Ese día fui testigo además, de ese cuidado del maestro en sus instrumentistas, su orquesta continúa siendo un verdadero all stars. En el presente Palmieri sigue esa exitosa combinación de talento juvenil junto a encopetados maestros. Los trombones que son su sello característico y le dieron formato original a La Perfecta, no se pueden improvisar por eso están a cargo de dos “Caballos” como Conrad Herwig, dueño de un virtuosismo, talento y experiencia ampliamente reconocida y de Jimmy Bosch, hoy por hoy el más alto estandarte de ese instrumento en el mundo latino.
En escena Palmieri funciona de maravilla, junto a los jóvenes José Claussel (quien al parecer busca hacer carrera, maestría y doctorado en esta orquesta) y al virtuoso Orlando Vega (con 4 años en la banda) en el bongó, están las figuras de Nelson González en el tres, Vicente Rivero “Little Johnny” en las tumbadoras, El maestro Eddie Zervigón (leyenda de la Broadway) en la flauta y el hombre que parece flotar con su pericia, solvencia y soneo sobre la fuerza de esta orquesta: Herman Olivera.
En el descanso de su camerino, Palmieri nos compartió algunas anécdotas, recordó momentos de uno de sus viejos trabajos llamado “Justicia” y de algo que siempre me pregunté y que no pude evitar indagarle, ¿Que hacía Eddie Palmieri, por allá iniciando los años 80, paseándose por los bares de Bucaramanga (mi tierra), sin su orquesta y obviamente sin ningún compromiso artístico? Lo recordó con cariño y me contestó que en ese momento su gira terminó en Bogotá, su representante le sugirió que se tomara un descanso y le busco la ciudad precisa para hacerlo. Un episodio pequeño en la vida del maestro pero que marcó la de los músicos locales que compartieron con él en un bar llamado “La Tortuga” extinto ya en esa hermosa ciudad.

El maestro ha decidido revivir los tiempos de sus primeras grabaciones cuando su fama y sagacidad se peleaba en tarima con los grandes big band de Puente, Rodríguez o Machito, solo que hoy navega fresco, impoluto y a toda vela con el respaldo de su excelente trabajo y la experiencia de los casi 72 años de su vida. Hoy en el 2008 cuando además del recuerdo y algunas iniciativas aisladas, la música latina no nos brinda muchas alegrías, es impresionante ver como las banderas de esta música se enarbolan en las manos del de siempre: Eddie Palmieri y su banda que en realidad es Perfecta.